El 15 de agosto se inició la vendimia de las viñas de Pinot Noir y Chardonnay destinadas al vino base. Para el Pinot Noir, principalmente de la zona de Alella, se ha tenido que realizar un buen trabajo de selección tanto en viña como en la entrada de bodega debido al mal tiempo que hemos tenido (lluvias de más 90 litros y temperaturas bajas en julio) que han facilitado la aparición de ataques de Botrytis. Además hay que sumar la presión de enfermedades criptogámicas que arrastramos desde la primavera.
El Chardonnay, en cambio, ha entrado en unas condiciones muy buenas y sanas previendo un excelente resultado final.

Rastros de jabalíes en las viñas, donde buscan agua y comida en las raíces y uvas. Los daños pueden llegar a ser importantes sobre todo en viñedos junto a los bosques.
El 24 de agosto se empezó a vendimiar el Macabeo, muy equilibrado y aromático. Y mientras tanto, vamos esperando el final de la maduración de la pansa blanca.
Por otro lado, muy interesante el artículo aparecido en la revista “Le Vigneron Champenois” del mes de agosto que explica cómo se escapa el dióxido de carbono y su efecto en la espumabilidad del vino en función de cómo se sirve la flauta.



